Un blog de viajes - Travellerspoint

Bieeeeeen

Tenemos billete!

Mañana salimos para Delhi, y luego espero que podamos llegar a Rishikesh a ver si por fin podemos practicar un poco de yoga por ahí arriba. Me han dicho que hace mucho frío, pero no me importa, ya me calentaré haciendo el saludo al sol.
Hoy seguimos en Udaipur, unas horas para buscar la tienda de comercio justo, regatear a lo salvaje (como en la vida de Brian) con los vendedores de las otras tiendas y luego cena de Nochevieja con un par de Australianas que hemos conocido esta mañana, ojalá pueda comer una ensalada sin coger diarrea...Jejeje.
Una pequeña reflexión fin de año, sigo cometiendo patetismos ocasionales después de tanto tiempo, a mis cuarenta añazos aún no me he librado de ellos, por suerte tengo un año nuevo para aplastarlos por y para siempre, nunca es tarde, no? Disculpas a tos@s los que los sufran por mi y no conmigo.
Ah! Y otra más! Laura, dile a papá que le he robado una cuchara de café en Udaipur! A ver si tiene alarma y termino en una cárcel del Rajaran, Jejeje.

Publicado por almudena 21:21 Tagged udaipur Comentarios (1)

Día tranquilo

En Udaipur

Un día tranquilo para patear, mirar escaparates y callejear esta ciudad que rodea un lago donde crecen peces sin tres ojos. Un lugar bastante más tranquilo que los que hemos visitado hasta ahora. Sigue habiendo vacas, perros, basura, bocinazos, caza clientes...pero es mucho más tranquilo y bonito, además, aquí brilla el sol y hace calor. Mañana visitaremos el monte abu, como me llama mi sobrina, a ver qué encontramos.

Publicado por almudena 6:34 Comentarios (0)

Udaipur

Por fin!

Éxito total con el hotel elegido, limpio y coqueto, pero sobre todo limpio. Dormimos como troncos y nos despertamos con el topocho ruido de los bocinazos de los tuc tucs y un sol despampanante, atrás queda la niebla con sus inconvenientes retrasos. Las vistas desde el balcón del hotel no son espectaculares pero están bien, aparte de que es lo de menos cuando una está dispuesta a callejear y, después de un largo día en un coche, vaya si lo estoy!

Publicado por almudena 20:44 Comentarios (0)

opciones

Opción número uno: desayunar en el hotel, fácilmente descartable después de haber visto el estado de las sábanas. Opción número dos: salir pitando a la estación por si el retraso había parido quintillizos y coger el tren de ayer. Opción descartada porque el tren ya había salido. Opción número tres y última: saltar Ajmer y salir directamente hacia Udaipur para aprovechar y ver también los alrededores. Si el Taj Mahal no cerrara los viernes, esa hubiera sido la primera opción, pero...así es la vida. Así las cosas, llevamos todo el día métodos en un taxi, atravesando pueblecitos llenos de vacas y basura y también una ciudad, Jaipur, con hermosos edificios en descomposición. El sol se ha puesto ya y aún nos quedan varias horas de viaje. Aquí no conocen lo que es la distancia de seguridad ni los carriles, cada camión va por el que le da la gana, cada cual a su bola, pitando y tirando las largas como si les fuera la vida en ello. Con un poco de suerte, llegaremos al hotel sobre la una de la mañana, cansados pero contentos de salir por fin del coche.

Publicado por almudena 20:33 Comentarios (0)

El juego de la Oca

sunny 15 °C

De estación a estación y no tiro porque no me toca. Nada más llegar a Agra, con diez horas de retraso, cogemos un tuc tuc a la estación desde la que sale el tren que se supone nos llevará a Ajmer. Dichosa niebla, a las tres de la tarde ya acumula dos horas de retraso, y no se supone que sale hasta las 19:30!!! Resignados, dejamos las mochilas en consigna y nos vamos a pasear, poco porque estamos famélicos y queremos sentarnos a comer frente al Taj Mahal. Y eso hacemos, finalmente encontramos el restaurante, aunque no se si llamarlo así, comemos, nos sacamos unas fotos con el Taj Mahal y nos bebemos unas cuantas cervezas subrepticiamente envueltas en servilletas. Una hora después el monumento, que promete ser precioso de visitar, desaparece tras la misma niebla espesa y nosotros, expectantes y optimistas, nos vamos a la estación, queriendo confiar en que esas dos horas de retraso del tren no hayan parido. Pero sí, han tenido horitas, y nuestro optimismo empieza a desaparecer como el Taj en la niebla. Aún así mantenemos la esperanza, porque según dicen, es lo último que se pierde. Nos sentamos y esperamos, y leemos y jugamos y esas tres horas se van convirtiendo, como por arte de magia, en cuatro, cinco, seis... Cuando la hora de llegada del tren pasa a ser las 2:40 de la mañana, empezamos a barajar opciones: #1: quedarnos en la estación y esperar hasta las mil arriesgándonos a que sigan partiendo los retrasos, #2: llamar un taxi que nos leve al destino y arriesgarnos a quedar por el camino perdidos en la densa niebla que cada vez bajaba más densa y #3: ir a un hotel a pasar la noche y arriesgarnos a no recuperar el dinero del tren. Decisión final: #3. Cogemos el taxi de un tío palizas que lleva dándola tres horas o más y nos lleva a un hotel con pinta de caro. Por no discutir no digo nada del precio ni cuando veo las habitaciones que nos enseñan y... Bingo! Al abrir la cama para dormir casi puede verse todavía la silueta de la persona que usara las sábanas la última vez, y no debía tener los pies muy limpios. Después de varias quejas y malas leches nos ponen en otra algo menos sucia pero aún así dormimos dentro de mi funda nórdica, traída gracias al muy apreciado consejo de un buen amigo. En fin, un asquete, pero dormimos y descansamos, aunque no mucho. Un día lleno y a la vez vacío de acontecimientos y sin haber visto el.Taj más que de lejos.

Publicado por almudena 20:25 Publicado en India Tagged udaipur Comentarios (0)

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